sábado, 2 de febrero de 2013

Mas tarde



Han pasado muchos meses.
El silencio, y el descanso necesario, se hicieron cárcel de una realidad que nos viene conduciendo hacia un mundo sin ética, un mundo donde la palabra se queda en un sueño evanescente y lejano. Huye el ánimo para la comunicación y el desvelo da paso a una marcha sin ojos en una noche llena de desvaríos. 
Así ha sido siempre. Tiempos de reflexión y de paz interior se han sucedido a tiempos de penuria donde lo humano se corrompe y degrada la lenta y dificil evolución de los pueblos. Y el hombre, como individuo y ciudadanoo lo sufre. Y la lucha se convierte en dolor.
Un signo te empuja al camino. Una voz. Una palabra callada. Nada es eterno, todo cambia. La vida cambia a cada paso y no es bueno dejarse vencer por la bebilidad o el cansancio.
  La política de la que hacen gala nuestros vecinos, se impone. Da miedo la ignorancia y  la  mentira que siembran. Un modelo de comunidad, donde el poder se mantiene en el cerco de una minoría que se hace  necesaria, que decide y  desarrolla  leyes que nos empujan. Que hacen pervivir las clases y solo accede a las elites quien lo hace sin escrúpulos; quien sirve sin más.
 Estamos en un tiempo nuevo. Para hablar,  encontrar el lenguaje que nos haga partícipes de un futuro de paz. 
"La poesía no debe ser, sin pecado, un adorno."